Posts Tagged ‘Hermana’

La niña-T

julio 21, 2009

Cuando era pequeñita tenía un polo opuesto, un yang, una persona que me complementaba. Era una niña de mi cole que ahí dónde fuera dejaba marca, un terremoto. Esta niña-terremoto fue mi mejor amiga desde mis 4 años, y, dónde una pequeña Claudia hacía los deberes, obedecía a las monjas y compartía los juguetes, la niña-terremoto pegaba a las demás niñas, se escapaba de clase y arrollaba con todo lo que se le ponía por delante. El origen de nuestra amistad era incierto, ya que ella era un año mayor, pero tan profunda y sincera como curiosa.

A los 6 años me cortó las trenzas. Yo estaba encantada pero mi madre la odió definitivamente de por vida. a los 8 nos besamos pagando casi el precio de la expulsión. a los 9 dió una patada a una monja y la echaron 3 días, a los 12 fumaba a escondidas y poseía porno y a los 13 la expulsaron definitivamente por estas y otras muchas cosas que quizá iré contando. Yo me llevaba bien con casi todo el mundo, ella con casi nadie. Me decian que era una mala influencia, y yo contestaba que las influencias eran bidireccionales y tanto la influía yo a ella como ella a mí. 

No había vuelto a ver a la niña-T desde entonces, dado a que se mudó de ciudad y en esa época sin email ni teléfono movil no era tan fácil seguir la pista de alguien a esas edades. Pero hace unas dos semanas recibí una carta de ella que decía:

Rubia!!! feliz verano. Ahora tengo el perro que siempre quise. Te gusta el rock? Vente a verme!. Un teléfono y un email. Y nada más.

La niña-T y yo éramos amigas inseparables

La niña-T y yo éramos amigas inseparables

La hermana Angustias

junio 16, 2009

Bueno no quiero aburrir contando toda mi semana, pero os pondré un claro ejemplo de porqué no he querido estar en casa. Dado que el chantaje emocional de mi madre para volver con Borja parecía no funcionar, incluso hizo gritar a la apacible Claudia en una ocasión para sorpresa de todos, y las técnicas de charlas con mi hermana resultaron infructuosas y bastante frustrantes recurrieron a un plan B.

Así que al llegar a casa me encuentro con una monjita amiga de mis padres que, mientras rumiaba incesablemente pastas me dio una charla de dos horas sobre haber consumado y vivir en pecado, y la necesidad de matrimonio para formalizar ante Dios la unión. De alguna forma irónicamente irreverente mi mente se puso a pensar en sexo, y mis hormonas jóvenes y locas decidieron que era hora de darse un homenaje. No sé si iré al infierno por esto, pero por lo menos iré a gusto, pensé.

Fuera bromas, sé que no era el lugar y el momento, pero no lo pude evitar, ver a la hermana liquidar una caja de pastas mientras intentaba hacerme sentir mal, acompañando sus palabras de proyectiles de saliva, fue la gota que colmó el vaso y mi mente tiene bastante tendencia a evadirse. Lo siento hermana Angustias, pero….. Adiós Borja, hola vida.

sor_marie

Sor